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Einstein, la alegría de pensar

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“Einstein. La joie de la pensée” es un librito diminuto que publicó Françoise Balibar por primera vez en 1993, aunque yo manejo una edición más reciente. Esta profesora de París nos presenta una revisión visual e iconográfica del hombre atrapado en el mito. Reproducciones de fotografías, de textos manuscritos y de otro material gráfico poco conocido, cuenta anécdotas, en fin se introduce e introduce al lector en el ser humano Albert Einstein sin excluir la crítica, ni la mirada severa.

No es un libro de física, es un recopilatorio de los datos vitales de un ser humano cargado de tantas sombras como luces y brillos que hacía física de la buena, y que se convirtió en un mito en parte debido a las circunstancias y también debido a su personalidad.

Los claroscuros, pues, son frecuentes, se puede admirar sin adular, se puede comprender sin compartir y se puede ser crítico con ternura y cariño. Es un libro bonito, sin grandes pretensiones de profundidad en la teoría de la relatividad, porque no trata de eso. Sin embargo algunas de las pinceladas sobre el temperamento del físico proporciona pistas, o al menos alguna clave para poder entender mejor el trabajo, la orientación, la curiosidad, la personalidad, la manera de afrontar el mundo y en suma la labor que este hombre extraordinario y científico singular legó.

Los hechos biográficos tienen todo el dramatismo que le corresponde a la época en la que vivió. Y algunas fotografías que hay en el libro presentan un hombre que yo no había visto jamás en ninguna de las decenas de fotografías que circulan por ahí de Albert Einstein (1879-1955).

Me resultan de especial interés sus relaciones con sus pares, sobre todo cuando él no era nadie (y los que posteriormente compartirían gloria con él) ya eran grandes, pero también las relaciones con otras personas de su entorno íntimo.

[…]”Newton pardonez moi; même pour un homme doué de ton incomparable puissance de réflexion et de création, il n’y avait qu’une seule voie possible; tu l’as trouvée. Les concepts que tu as forgés guident encore la pensée physique d’aujourd’hui, bien que nous sachions maintenant qu’ils doivent être reemplacés par d’autres.” […]

Los testimonios y documentos con que la autora finaliza el trabajo son además de curiosos de gran interés.

Que yo sepa no hay versión española, pero no es óbice, Gallimard, 1993

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1 comentario

  1. Rosa M Herrera dice:

    Reblogueó esto en Baricentro Blog.

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