Baricentro Blog

Inicio » Acontecimientos de la física y la matemática » Científicos y divulgadores (IV): Galileo

Científicos y divulgadores (IV): Galileo

Archivos

Únete a otros 16 seguidores

Visitas

Sígueme en Twitter

términos de uso

Licencia de Creative Commons
.

Blog Stats

  • 124,319 hits

Aunque fue publicado en 1632, el Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo (Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo tolemaico e copernicano) es una obra científica que se puede leer hoy con alegría.  Su autor, Galileo Galilei (1564-1642), escribe con destreza, fluidez, elegancia, gracia… y el sentido del humor, que está presente en toda la obra, muchas novelas de entretenimiento de nuestros días lo quisieran para sí.  No hay excesos: no sobran palabras, ni faltan.


Y se trata de una obra científica seria, una obra en la que se defienden posturas difíciles y polémicas. Muestra la visión del mundo que propone el autor y que expone en contraposición con las visiones del mundo más prestigiosas.

Y presentar una visión del mundo que no se aviniese de manera fidedigna a las Sagradas Escrituras fue un empeño de alto riesgo, o cuando menos difícil.


No quiero revelar el contenido, ni siquiera dar pistas del estilo, no pretendo dirigir la lectura con el filtro de mi visión; sin embargo me atrevo a alentarla. Galileo escribe muy bien. Y después hablamos.

Pero hizo muchas cosas más además de escribir este libro, hubo otros Diálogo sobre dos nuevas ciencias (Discorsi e Dimostrazioni Matematiche, intorno a due nuove scienze attenenti alla meccanica & i movimenti locali), El mensajero sideral (Sidereus nuncius) hay bastantes más y abarcando registros más amplios, pero estas para empezar a familiarizarse, en mi opinión, valen la pena.

Quienes conozcan algo de la biografía de este gigante (sin duda, fue uno de los gigantes a quienes alude  Newton en la célebre carta que escribió a Robert Hook en la que de esta forma tan expresiva describe a aquellos con quienes está en deuda)  sabrán de sus muchísimas luces, y de algunas de sus sombras…

¿Por qué no tuvo en cuenta las órbitas elípticas de Kepler? Él, que intuía el valor de todo lo novedoso que pasaba por sus manos, y casi siempre sabía llevarlas al extremo y sacar sus el máximo provecho de ellas, baste como ejemplo su trabajo con el invento del telescopio.

He leído opiniones al respecto, pero no he podido contrastarlas. ¿Puede la antipatía hacia alguien ser tan decisiva?


Anuncios

1 comentario

  1. luis juarez rincon dice:

    No por ser antiguos dejan de estar vigentes estos autores, tal es el caso tambien de Rene descartes en su “Discurso del metodo”, que hace una descripcion muy exacta y simplificada, mas no simple, del sistema circulatorio en el cuerpo humano.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: